Programar con agentes de IA
En quince años pasamos del autocompletado en el editor a delegar tareas enteras a agentes que leen el repositorio, escriben código, corren pruebas y abren pull requests. Esta es la línea de tiempo de cómo se llegó hasta acá, y un glosario para ordenar la jerga que vino con todo eso.
De autocompletar a delegar
El autocompletado
OpenAI presenta Codex (agosto de 2021), un descendiente de GPT-3 afinado con código público de GitHub. Es el motor del primer GitHub Copilot (29 de junio de 2021), el "programador par" que sugiere líneas mientras escribís. Por primera vez, una herramienta masiva muestra que un modelo puede escribir código útil.
Del editor a la conversación
Copilot llega a disponibilidad general (junio de 2022). ChatGPT (noviembre de 2022) instala la costumbre de programar conversando, y GPT-4 (marzo de 2023) la potencia. Aparecen Copilot Chat y el editor Cursor. Karpathy resume el clima: "el lenguaje de programación más caliente es el inglés". El modelo Codex original se discontinúa y su función se absorbe en GPT-3.5 y GPT-4.
El salto agéntico
Devin (Cognition Labs, 12 de marzo de 2024) se presenta como "el primer ingeniero de software con IA": planifica, usa shell, editor y navegador en un entorno aislado, y resuelve tareas de punta a punta. Llevó el benchmark SWE-bench de 1,96% a 13,86% y abrió la etapa de los agentes que trabajan solos durante minutos u horas.
La era agéntica madura
Claude Code (Anthropic, 24 de febrero de 2025) lleva el agente a la terminal: lee tus archivos, edita, corre las pruebas y hace commits. OpenAI revive el nombre Codex (mayo de 2025), ahora no como modelo sino como agente de ingeniería que maneja repos y pull requests en paralelo. OpenCode aparece como alternativa abierta y agnóstica de modelo. Y Karpathy acuña "vibe coding".
Los entornos hechos para agentes
Google Antigravity (18 de noviembre de 2025; versión 2.0 en I/O 2026) reordena el IDE alrededor del agente: una vista de editor y una de "manager" para orquestar varios a la vez, que entregan artefactos verificables (planes, capturas, grabaciones) en vez de acciones a ciegas. El nuevo Codex se vuelve una suite que corre en terminal, IDE, nube, escritorio y móvil. Con la madurez llega también el vocabulario nuevo.
La guerra por el editor
La programación con IA se vuelve el negocio central y todos quieren la puerta de entrada del desarrollador. En julio de 2026, SpaceX —fusionada con xAI— acuerda comprar Cursor por US$60.000 M; xAI lanza Grok 4.5, entrenado con sesiones reales de Cursor; Meta entra con Muse Spark 1.1 y abre su API; y OpenAI lleva GPT-5.6 a disponibilidad general. El valor se corre del modelo suelto al lugar donde se escribe el código.
Qué significa cada término de moda
La industria bautiza con nombres nuevos cosas que muchas veces ya existían. Acá va cada término en lenguaje claro: qué es, de qué práctica conocida viene y cuándo conviene.
Escriba: una suite construida con asistencia de IA
Toda esta evolución se vuelve tangible cuando se la usa para construir algo real. La suite Escriba es una familia de nueve herramientas open-source y self-hosted —cada una en un contenedor Docker, sin enviar datos a la nube, bajo licencias MIT o Apache-2.0 y en siete idiomas— que convierten documentos, páginas web y escaneos en datos limpios, privados y listos para usar con modelos. Sus autores la describen como "el traductor universal al lenguaje de la IA".
El conjunto incluye el hub Escriba (PDF, Word, Excel, imagen, audio y video a Markdown anonimizado, con OCR y estimación de tokens), Fisherboy (captura web), Anonimal (detección y borrado de datos personales), Fulgoria (extracción de datos de documentos), Selega (validación de estados contables), Lockatus (single sign-on), Arcanum (gateway de servicios), Trustux (verificación de firma digital) y Secretia (chat con modelos locales). Es un ejemplo de hasta dónde puede llegar un proyecto ambicioso cuando se lo diseña apoyándose en agentes de programación.